En ocasiones los niños se encuentran con dificultades
para realizar sus tareas, estudiar y obtener buenos resultados en sus
exámenes y evaluaciones. Para superar este problema es necesario conocer y
aplicar técnicas de estudio que les ayuden a preparar la materia de forma
eficaz.
Las técnicas de estudio son un conjunto
de estrategias y métodos que se aplican con el objetivo de facilitar
el estudio para alcanzar el objetivo: comprender y aprender la materia para
sacar buenas notas.
Aprender a estudiar ayudará a
prevenir la frustración en los niños y, como consecuencia, a evitar el
posterior fracaso escolar. Verán sus buenos resultados y se sentirán más
motivados a seguir la rutina de estudio y su aprendizaje.
En la Guía gratuita de Técnicas de Estudio
que hemos elaborado, encontrarás todos los pasos a seguir y muchas herramientas
de apoyo.
Además de estas técnicas, es necesario
aplicar otras sencillas rutinas que apoyarán al niño el tiempo que dedique al
estudio y le ayudarán a dar lo mejor de sí mismo. Para estudiar simplemente
necesitamos una silla, una mesa y el material, pero el entorno y la actitud del
niño influye en el estudio.
• Materiales: antes de empezar a
estudiar el niño debe tener todo lo que vaya a necesitar a su alcance para que
no tenga que levantarse a buscarlo continuamente. De este modo evitará
distracciones por el camino y podrá centrarse en su tarea.
• La mesa: ha de ser
amplia, para poder tener el material escolar a mano. No debe haber nada no
relacionado con el estudio sobre la mesa, como juguetes u otra clase de
distracciones. La altura de ésta debe ser acorde a la altura del niño y la
altura de la silla.
• La silla: tiene
que ser lo suficientemente cómoda como para facilitar que el niño adopte una
postura correcta. Además, como ya hemos dicho, debemos tener en cuenta la
altura del niño y la de la mesa. Para ello es recomendable que el asiento y el
respaldo de la silla sean regulables.
• Iluminación: es
preferible que el rincón de estudio esté situado cerca de una luz natural, que
cansa menos la vista, pero en los meses de invierno esta luz de día es
insuficiente y, dependiendo de la hora, más difícil de aprovechar. Cuando
oscurece es necesaria una lámpara o flexo para ver bien el material de estudio
y evitar problemas de visión. En este caso son recomendables las luces azuladas
o blancas, que son parecidas a la luz natural del día y, como ésta, cansa menos
la vista. Cuando usen estas luces artificiales que enfocan directamente a la
mesa, no se puede prescindir de la luz ambiental indirecta, enciende la luz del
techo o mantén las persianas subidas para aprovechar la luz natural en la
medida de lo posible.
• Ruido: parece
obvio, pero a veces es difícil alejarse del ruido para concentrarse en tareas
que requieren atención, como el estudio. No hace falta una habitación aislada,
pero sí evitar ruidos constantes como el de la televisión, música, videojuegos
y móviles con notificaciones y mensajes que no paran de sonar. Tampoco debe ser
un lugar de paso, tener a gente entrando y saliendo del lugar causa ruido y
distracciones.
• Temperatura: ambientes
excesivamente fríos o cálidos hacen más difícil concentrarse.
Para que todo esto funcione, no debemos
olvidarnos de la merienda y el sueño. Los niños han de estar despiertos y con
energía. También es importante planificar descansos si el estudio se alarga.
Si ayudamos al niño a aplicar
las técnicas de estudio siguiendo estas claves, le estaremos
ayudando a mejorar sus resultados, y, como consecuencia, su motivación y su
autoestima.
Recursos
educativos
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